Mañana, ya veremos
Acabo de colgar y estoy satisfecha, pero a la expectativa. Supongo que en parte estoy como él, hecha un lío, pero al menos, los nervios del estómago se me han ido.
Se ha quedado llorando ¡con lo que le cuesta!. A lo mejor he sido demasiado dura con él, pero lo que es seguro es que he sido sincera, y hasta cierto punto no me importa haberle hecho daño, él me lo hace a mí de continuo, y yo me callo. Dice que lo que pasa es que él lo lleva todo por dentro. No. Lo que pasa es que él no lo siente. Pero eso lo sabemos sólo él y yo, y dudo mucho que sea capaz de contárselo a alguien más.
La verdad es que yo tampoco lo tengo claro. Cuando pienso en besarle no siento lo que sentía, no siento siento lo que sentí la última vez que no fue con él. Así que esto me lleva a pensar que falta algo: ¿atracción? ¿chispa?... No sé, pero algo falta. Y los dos lo sabemos que estar por estar, no sirve. Pero cuando sosopecho que está con otra... ¡me comen los nervios, me saltan todas las alarmas y ahí están los celos! y digo yo, que esto tiene que ser por algo.
Pero ya estoy acostumbrada a estar sóla, a torear a la vida cada día, y me he demostrado a mí misma que puedo hacerlo casi todo sola, que realmente no necesito a nadie mas que a mi hijo, y por el momento lo que quiero es poder disfrutar de él cada día, cada minuto, (mientras pueda porque tengo que saber que esto también se acaba y él se lo está perdiendo) y de eso sí que estoy segura.
Y es que yo no estoy dispuesta a tragar más. Lo siento, pero si empezamos algo, aunque sea nuevo, será con condiciones. Me estoy dando cuenta de que soy incondicional hasta que me siento traicionada, y con él me he sentido muy traicionada, y dudo mucho que pueda volver a confiar en él plenamente. He pasado todo el fin de semana nerviosa, dudando, temiendo que algo pasaría. Y ahora, ha pasado. Sé que lo he provocado yo, pero ha sido conscientemente. Debíamos hablar y lo hemos hecho. Veremos qué pasa mañana. Parece que los nervios vuelven.
