Llegó el Momento
Ya no quiero que venga más. No quiero que se ponga en mi ordenador, no quiero que deje aquí sus cosas. Casi, casi, no quiero ni que me llame. Soy una cobarde, creo que en el fondo estoy esperando a que sea él el que de el paso y está claro que él es más cobarde que yo y tampoco lo da, así que me voy a armar de valor y le voy a empujar.
Es posible que el gran día llegue pronto porque desde hace tiempo me siento mal y quiero un cambio, y creo que en el fondo he estado esperando apoyo. Y ahora me parece que lo tengo, por lo menos me siento fuerte. Tengo nuevos amigos, que creo que me apoyarán. Y de hecho creo que están esperando que le de la patada en el culo cuanto antes. Y ahora estoy dispuesta a hablar. No quiero taparle más.
Sé que otra vez lo voy a pasar mal, pero también sé que saldré, como de todo lo demás que he ido saliendo. No quiero más amigos de los de antes. No quiero más pasado. No quiero ser más tiempo la buena, la tonta, la comprensiva.... Sé que no puedo obviarlo, y que estará cerca siempre, pero quiero explicaciones cero en cualquiera de los sentidos.
No voy a aguantar már. Creo que no tengo por qué. Creo que ya son muchos años haciendo el tonto, con la excusa de que es por mi hijo y creo que no tengo nada que demostrarle a nadie y mucho menos a él que es la persona que mejor me conoce. No tengo poor qué competir con ninguna chica mona bilingüe o trilingüe, que no deja de viajar, que sale de fiesta y sabe divertirse, que se relaja y disfruta de la vida tomándose un gin-tonic cada vez que hay ocasión. Asumo que la competencia es dura, así que voy a rendirme.
Creo q no tengo nada que demostrarle a nadie más que a mi hijo, y a mi hijo lo único que tengo que demostrarle es que soy una buena madre. Y creo que lo soy. Con muchos fallos, con muchas imperfecciones, pero con todo el amor, toda mi buena-intención y todo el empeño por hacer lo mejor para él. Y creo q sobretodo es a él al que le debo este paso. Si no cuando se haga mayor, verá que se madre es una idiota de la que su padre se ha estado riendo en su cara durante mucho tiempo, aprovechándose de la situación. Después tendré que intentar aprender a querer a su pareja, para que al niño le duela lo menos posible. Y pensar que esta niña mona trilingüe será buena para mi hijo, porque hará que vea a su papá feliz y además le enseñará idiomas (cosa que yo no puedo)
La estrategia debería ser: información del pasado cero. Voy a por algo nuevo. Sin objetivos, sin planes. ¡A ver que sale. Como si fuese de aventura.
Sólo espero poder explicárselo bien a mi niño y que lo entienda, porque sé que me espera un tiempo de preguntas difíciles y sé que soy yo quien las tendrá que responder ¡¡veremos!! ¡Cuánto miedo!
Esta tarde después de un enfado de mil demonios y 4 gritos bien dados:
- Mamá, cuando te pones así, siempre me pregunto: ¿Cuando te enfadas así dejas de quererme?
No sé como hacerle saber que es lo que más quiero. Aunque me enfade. ¡Y mira que se lo digo veces!
